Para los habitantes de las comunidades integradas mayoritariamente por indígenas del sureste del municipio de San Dionisio, a 22 kilómetros y medio de la ciudad de Matagalpa, ya no hay esperanzas de que mejore el clima y que las lluvias los salven del hambre. La angustia domina la zona. “¿Cómo vamos a vivir hasta diciembre 2010?” es la preocupación de todos.
Este drama que es evidente entre los pobladores de la comunidad indígena El Zapote, distante a dos kilómetros y medio del Sur Este de San Dionisio, Matagalpa, fue expresado por los comunitarios a una delegación de la COORDINADORA CIVIL que los visitó el pasado 12 de enero 2010. La delegación estaba Integrada por Luisa Molina Argüello, Vocera, Roberto Velázquez, integrante de la Comisión Ejecutiva, Ronald Mejía, Coordinador de la Comisión del Medio Ambiente, y otros integrantes de la organización en aquel departamento. También asistieron el ex alcalde de Matagalpa Frank Lanzas, algunos productores y comerciantes matagalpinos y líderes locales.
A la reunión en la casa de doña Benita López Gámez, asistieron unos 150 pobladores, sin contar a muchos niños, algunos de ellos cargados en brazos por sus madres, procedentes de unas 8 comunidades del sector donde viven unos 1300 personas, de las que el 80 por ciento son indígenas que sobreviven de la agricultura; sembrando frijoles, maíz, sorgo, verduras y legumbres para el autoconsumo y otra parte para el comercio.
TODAS LAS COSECHAS SE PERDIERON
El lamento de todos los pobladores fue similar. Explicaron que antes una manzana de tierra producía entre 18 a 20 y hasta 25 quintales de maíz, frijoles o sorgo. Sin embargo la sequía que azota al país desde mediados del año pasado y lo que va del 2010 hizo perder las cosechas por completo.
En este sentido explicaron que la manzana de tierra produjo apenas entre 2 a tres quintales de frijoles o maíz, por lo que perdieron el poco dinero que invirtieron. Además que por la escasez de recursos propios, porque no reciben financiamiento de los bancos ni del Estado, tendrán que repartirse lo cosechado entre las dos personas porque la siembra “es a medias”. Es decir que únicamente tendrá para comer un quintal o quintal y medio de frijoles por agricultor.
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| Luisa Molina con comunidad indígena |
Don Samuel Mendoza López expresó: “no hay producción. Nadie nos ayuda. La alcaldía dio un saco de maíz y un saco para producir. Con eso no se hizo nada porque para hacer producir una manzana de tierra se necesitan al menos 6 sacos de urea. Perdimos todo por la sequía. Sólo nos quedó el cansancio, la tristeza del fracaso y las deudas”.
Además las viviendas están muy dañadas, hay muchas enfermedades, no hay atención médica, no hay trabajo. ¡Estamos pasando hambre!, expresó con desánimo.
Leonardo Mercado Figueroa, concejal del Consejo de Ancianos, explicó que una manzana de tierra es sembrada por 2 o 3 personas. En este sector indígena de Matagalpa se siembran unas 2 mil 400 manzanas que habrían producido unos 48 mil quintales de granos, pero todo se perdió en la cosecha de primera y la postrera también está perdida.
Algunos tiene ganado, pero también los animales están pereciendo por falta de pasto y temen que mueran de hambre. Les faltará la leche, la cuajada o el queso para alimentarse y no habrá dinero para comprar otros alimentos, del hogar, ropa y medicamentos.
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| Mujeres de El Zapote |
Mientras que doña Benita López Gómez, Promotor de Derechos Humanos, expresó que ella quisiera ayudar a sus vecinos y a la comunidad, pues no hay nadie que se preocupe del drama que están viviendo. El alcalde de San Dionisio no se preocupa por la gente y no atiende a los campesinos si no son del partido de gobierno.
Explicó que a una vecina se le cayó la casa durante el huracán Félix. Llegó a buscar al alcalde para que le ayudara con láminas de zinc, pero nunca quiso atenderla y sólo le regaló unos pedazos de plástico negro que eran usados.
ALCALDE DE SAN DIONISIO NO AYUDA A POBLADORES
QUE NO SON DEL PARTIDO DE GOBIERNO
Sin embargo, San Dionisio está entre los municipios de mayor recaudación de impuestos después de la ciudad de Matagalpa, con hasta 20 millones de córdobas anuales, unos 8 millones más que San Ramón, pero “voltean la espalda cuando los pobres llegamos a buscar ayuda”, expresó doña Benita.
Otro drama expresado por las mujeres de El Zapote y otras comunidades es que en el territorio hay muchos expendios de licor. El poquito de dinero que los hombres logran ganarse lo gastan tomando licor y después llegan a la casa a agredir a las mujeres. “Hay mucha violencia en el hogar”, se lamentaron y consideraron que debe trabajarse en la comunidad, sobre todo hacer conciencia a los hombres a no consumir licor y no dar maltrato a sus mujeres.
Otro problema serio que denunciaron es promovido por los gobiernos locales y el partido de gobierno es el control de las cédulas de identidad. “Sin cédula de identidad la persona no existe legalmente, pero no entregan las cédulas para que el ciudadano que no es del partido de gobierno no puedan votar”, denunciaron.